domingo, 24 de enero de 2010

Llueve sobre mojado

¡Efectivamente!. El paraguas ha sido y es un complemento imprescindible en nuestras vidas. ¿Conoce usted a alguien que no haya utilizado un paraguas?.

Desde que lo crearon los Chinos*, hace 3.000 años como protector solar, … , las mujeres Griegas se protegían con ellos, aunque los portaban unos esclavos, …, hasta que a partir del siglo XVII se extiende por Europa y aunque, entonces no era un signo de distinción y se asociaba a uso femenino, el paraguas ha ido incorporándose entre los elementos indispensables de nuestros armarios. Sobrepasando en uso a su mentora: La sombrilla.

Hoy en día existen infinidad de variaciones desde los más económicos, como los que se compran en las calles de New York, a vendedores ambulantes, para después que pasa el chaparrón abandonarlos en la papelera más próxima, …, hasta los más elegantes y sofisticados, al alcance de muy pocos y que, por supuesto no se abandonan después de una tormenta. Conozca algunas de las opciones del mercado.





















Pero, además, el paraguas se ha convertido en un elemento de regalo. Tanto entre amigos y familiares, como entre empresas y clientes.

A su practicidad se une la eficacia para divulgar mensajes, publicitarios o corporativos, ya que su lugar de utilización no es un despacho, la estantería de una biblioteca, … sino la calle.

Cuando llueve y abrimos un paraguas con un mensaje impreso, estamos dotándole de la capacidad de ser una inmejorable valla publicitaria que se mueve por la calle, entre la gente y que de una forma subliminal nos hace recordar los productos que necesitamos, que entra en los hogares, …, en definitiva: El paraguas, además de ser muy útil, es un eficaz soporte publicitario.

*Es anecdótico que los chinos lo inventaran y que hoy sean el mayor fabricante mundial de paraguas.

Artículo cedido por SCM network

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